Extracto de "Asturias", obra dirigida por Octavio Bellmunt y Fermín Canella, con el concejo de Cabrales como protagonista ("Peñamellera y Cabrales en 1900", ver bibliografía).



I - DE GEOGRAFÍA

Subiendo desde Onís a la Rebollada por pintorescos sitios, comienza la carretera a bajar en la entrada del tan accidentado concejo de Cabrales; esto es, país de cabras y robecos, pues parece que solamente estos ágiles animales suben y bajan sin peligro por aquellas agrestes y vertiginosas veredas, casi talladas en las altas peñas, desde donde no puede mirarse sin vértigo los profundos barrancos por donde corren y braman en cascadas y rabiones los ríos que descienden de aquellas alturas, casi siempre nevadas.

En contadas regiones como en Cabrales se mostró la naturaleza en bellos e indescriptibles accidentes para deleite del alma asomada en los ojos, así como en las entrañas de aquella tierra se atesoran riquezas para encender la sed del interés nunca colmado.

Cabrales esta en el extreme oriental de Asturias, entre ásperas y encumbradas montañas, como las de Cuera, que la separa de Llanes por el norte; al este con el Valle Alto de Peñamellera, todavía en nuestra provincia, y tierra de Potes, de la de Santander, estando por medio otras alturas y puertos como Era y Escarandi; al Sur tiene el corazón o centre de los famosos Picos de Europa; y al oeste los puertos del concejo de Onís.

El marco o círculo de montañas enumeradas se subdividen y ramifican en otras muchas, que cortan y reparten a Cabrales en diferentes direcciones, formando muchos apretados valles. De norte a sur están los puertos de Amuesa (1.425 metros sobre el nivel del mar) y Peña Main (1.607) y de Ostón y de Ondón; casi en el centro el Lloroso, Canaluegra y Caoro; la sierra de Dubres, Muniama y Tourobre, tocando con la primera la de Berodia; y en el lado opuesto —tomando por línea divisoria la carretera de Cangas de Onís a Palencia—, las alturas de Salce, la cruz de Errados, las lomas de Asiego, Pico-Pillares y Arangas, quedando por enumerar otras montañas.

Discurren por entre ellas diferentes arroyos y riachuelo, que son después ríos importantes, como el "Casaño", que nace en la fuente de su nombre del cantón de Onís, faldea a Berodia por bajo las Estazadas, en cuyos sitios crece con el "0scuro" y el Berodia, baña tierras de Asiego y sigue por Carreña, donde baja el "Rindón", y por Poo a Arenas para recoger el Ribeles y poco más abajo se entrega al Cares. Viene éste desde Posada de Valdeón, en la montaña leonesa, entra en Cabrales por el canal de Trea, pasa por hondo lecho entre Ostón y Amuesa, llama al Bulnes por bajo de Maín, recibe al Tielve más debajo de Camarmeña y sigue rugiente y apretado hasta Llas para continuar enriquecido al entrar por los valles de Peñamellera.

Como se ve, se trata de una región en extremo montuosa, áspera y desigual, que, a cada paso, se ofrece al viajero para objeto de variado estudio.

A la margen izquierda del Cares, entre Arenas y Camarmeña, y al pie de un elevado peñasco, brota una fuente de aguas termales, que únicamente puede observarse durante el estío, pues en lo restante del año está cubierta por las aguas de aquél.

Las montañas peñascosas y cumbres más elevadas son guarida de osos, lobos, cerbatos, zorras y gatos monteses, y hay abundancia de robecos, cabra montés de mayor tamaño y más ligera que la común, a la cual los naturales llaman mueyo. 1

Los cerros más bajos y montes de los pueblos están poblados de corpulentas hayas, como en Caoro (de Arenas y Tielve); Camba (de Tielve, Arenas y Sotres); Monte-Maín, Vega-Tielve y Tefuca (de Tielve); Cerezal (de Arenas); y Pandébano (del concejo); y hay tejos y plátanos, criándose en partes más bajas robles, como en Cobrerizo y Toncobre (que son del ayuntamiento) encinas, castaños, nogales y tilos; árgomas en las Pandas, Bajuras y Lomas (del municipio); 2 y por varios puntos hay mucha variedad de plantas medicinales y de arbustos, entre los cuales merece citarse el capineta, cuya corteza cocida sirve para teñir las lanas de amarillo.

La formación geológica es de caliza de montaña y terreno carbonífero con abundantes minas de cobre, plomo, manganeso, níquel y cobalto, calamina, blenda y azogue, objeto de antiguos trabajos, que ahora se restablecen por grandes empresas con importantes proyectos en la aplicación de energía eléctrica y explotación según los últimos adelantos. En algunos parajes se encuentra también carbón de piedra, jaspe encarnado y de otros colores, y abundante almagre.

Las tierras son fértiles y abundantes las variadas producciones, que son las generales de nuestros países montañosos; pero no son suficientes para el consumo de la población, que impone, por lo tanto, la importación de diferentes productos. Se cría mucho y buen ganado vacuno, lanar y cabrío, y hay bastante caballar y de cerda. Los ríos dan abundantes truchas y anguilas. La industria está en mantillas, reducida a molinos harineros y a los abandonados telares de sayal y lienzos ordinarios; pero el indicado renacimiento minero hace pensar en una nueva vida del concejo. El ramo más notable de su industria es la elaboración del renombrado queso de Cabrales, de mal olor pero de gusto exquisito, picante y mantecoso, parecido al del famoso y análogo francés de Rochefort; de día en día se mejora su preparación y elaboración naturales en las aseadas y limpias cabañas para evitar su fermentación y podredumbre, en que se puebla de gusanos. El rendimiento es grande, porque es un queso muy solicitado dentro y fuera de la provincia, donde apenas tiene similar la leche de las vacas de Cabrales, alimentadas en riquísimos y aromáticos pastos. Son antiguas las ferias de Carreña en 8 y 9 de junio, en 31 de agosto y 1.º de septiembre, y los mercados semanales de los viernes.

Las comunicaciones en Cabrales son muy deficientes. La parte más importante del concejo y su valle principal están cruzados de este a oeste por la carretera del Estado de Cangas de Onís a la de Palencia y Tinamayor, entrando en el concejo por Onís, como ya dijimos, y saliendo por Peñamellera. Los otros caminos y sendas municipales son empinados, abruptos y por tanto peligrosos; y, entre estos, es muy principal el muy antiguo que viene de la Liébana principiando en el puerto de Áliva y loma del Toro, sigue a Sotres y no lejos de Tielve, que deja a la izquierda, atraviesa el puerto de Era, luego los ríos Cares y Casaño y empalma en la carretera, cerca de Arenas. Por el estilo son los otros caminos que van a los diferentes pueblos, si bien Puertas ya lo tiene más fácil y cómodo.

La extensión superficial de Cabrales es de 228 kilómetros cuadrados; la población es de 3.825 habitantes; la capital es Carreña con 435, y allí está el ayuntamiento, compuesto de doce concejales. El presupuesto pasa de 23.000 pesetas y, entre sus gastos figura el sostenimiento de cuatro escuelas elementales y diez incompletas en locales que dejan bastante que desear, aunque algunos son debidos a benéficos fundadores particulares; y la tributación al tesoro público pasa de 32.000 pesetas. Pertenece al distrito de Llanes para la elección de diputados a Cortes y al de Llanes-Cangas de Onís para diputados de provincia.

Por último, el concejo y arciprestazgo de Cabrales consta de nueve parroquias: Santa María de Arenas y su filial San Pablo de Arangas; Santa María Magdalena de Berodia y su filial Santa Cruz de Inguanzo; San Martín de Bulnes y su filial San Pedro de Camarmeña; San Andrés de Carreña y su filial San Miguel de Asiego; Santa María Magdalena de Poo; San Roque de Prado; Santa Eulalia de Puertas; San Pedro de Sotres y San Cristóbal de Tielve.

En la gente de Cabrales, inteligente, despierta y viva, se advierten rasgos de pueblo vigoroso. Sus costumbres son puras; el ejercicio principal, el pastoreo sobre los puertos. El trato, fino y hospitalario; el carácter alegre, manifiesto en reuniones y bailes, en romerías y en la ofrenda a los santos, bailando con agilidad y elegancia el agitado pericote. Es de notar en el centro, particularmente en Arenas, el baile del corri-corri, peculiar de este pueblo. Al son del pandoiro, término medio entre la pandereta árabe y el tamboril vasco, el gallardo mozo baila delante de varias jóvenes, que semejan huir mientras él las persigue hasta que las deja, ya fatigado, mientras ellas tornan a buscarle y comienza el baile, todo esto entre saludos, ceremonias y muestras de galante culto a la mujer.

No tenemos espacio para compendiar otras costumbres, como las ofrendas fúnebres, por ejemplo. La familia del muerto ofrece al pobre cura de la montaña en el día del enterramiento cuatro tortas de pan y medio cabrito, y más tortas y unas monedas de cobre por tristes oficios de aquellos días; una cantidad mayor o menor, siempre modesta, por los responsos o lamentaciones dominicales, o bien una torta de pan y huevos cada domingo. También los amigos del difunto, que asisten al entierro, llevan panes en una cesta cubierta por negro paño.

Descripción y bibliografía de los Picos de Europa

Los Picos de Europa, llamados así porque los navegantes al Cantábrico ven de lejos como primeras estas alturas del viejo continente, han sido objeto de interesantes y recientes estudios franceses:

Aux Pics d'Europe (Pyrénées cantabriques) por M. Paul Labrouche et le comte de Saint-Saud. (Paris, 1894).

Pics d'Europe (Pyrénées cantabriques) conférence, etc., por le comte de Saint-Saud (Bordeaux, 1894).

Les picos de Europa (monts cantabriques). Étude orographique (1890-93) por le comte de Saint-Saud et M. Paul Labrouche, partie cartographique et calculs par le colonel Prudent. (Extrait de l'Annuaire du Club Alpin Français, 20.° volumen, 1893) (Paris, 1894).

Pyrénées asturiennes et pics d'Europe por Paul Labrouche et le comte de Saint-Saud. (De la Revue des Pyrénées), Toulouse, 1895.

De Oviedo a Santander par le comte de Saint-Saud (De l'Annuaire du Club Alpin français) (Paris, 1895).

Etat de la cartographie dans le nord de l'Espagne en 1895 por le comte de Saint-Saud (Bordeaux, 1896).

Los Picos de Europa forman un paralelógramo de 50 kilómetros de largo por 20 de ancho, término medio, y están cortados profundamente en tres partes: por el Sella al oeste, por el Cares en el centro, y por el Deva al este El Cares recibe como afluente al Duge, engrosado por el Soges y Tielve, que forma una cuarta depresión, también profunda, que principia en la mitad de los mismos Picos de Europa y no en la cordillera Cantábrica como las otras. Estos cuatro desfiladeros marcan tres grupos distintos: al oeste el de las Peñas de Covadonga, entre el Sella y el Cares; en el centre de las Torres o Tiros de los Urrieles, entre el Cares y el llamado Duge por monsieur Saint-Saud; y al este de los picos de Andara desde el Duge al Deva.

Sobre el Pico de los Urrieles (2.600 metros sobre el nivel del mar) está el punto de conjunción de Oviedo, León y Santander, cerca de las penas llamadas recientemente Tiros del Rey por afortunada cacería de Alfonso XII. Cerredo, de casi imposible acceso, es el más alto de los Picos de Europa (2.642 metros sobre el nivel del mar), Cabrones (2.566), Salbo (2.417), Pico de los Boches (2.590), Moñas (2.060), Peña Castel (2.441), Pandébano (1.240), Escarmellado (2.136), etc., etc.

Para el estudio de esta altísima región y de sus riquezas mineralógicas es trabajo interesante y de gran mérito el del sabio ingeniero español don Casiano del Prado: Apuntes acerca de los criaderos de calamina y blenda situados en los Picos de Europa y de la explotación que de los mismo hace la Sociedad minera "La Providencia" (Madrid, 1879). Otro inteligente ingeniero, don Marcial de Olavarría, gran conocedor de estas alturas, tiene también estudios y exploraciones de estas montañas muy notables.

II - DE HISTORIA

No formando naturalmente un cuadro histórico completo e independiente, sino como breve relación de notas históricas, hemos de aducir datos diferentes del pasado de Cabrales en su relación con la historia provincial, cual venimos haciendo en otros municipios.

A tiempos, no del todo concretados, refiérense vestigios de remota edad, informes piedras, restos prehistóricos, monumentos y, cerca de éstos, puntas de flecha, pétreas hachas, llamadas por el vulgo cruces o piedras de rayo, hachas de cobre y bronce, etc., probablemente de pueblos célticos 3 antecesores de los cántabros, ya más distintos, que habitaron esta parte oriental de Asturias. Según consumados historiadores y, entre estos, el sabio Fernández Guerra, el actual territorio cabraliego fue habitado por gentes o familias cántabras, pueblo de los Orgenomescos. Se ignora su capital y fueron sus probables límites: por el norte desde Puertas de Purón en Llanes, hasta Toñanes, de Santander; al oeste se daban la mano con los selenos en la falda de la cordillera de Cuera bajando a Arangas, Arenas, Asiego y Puertas hasta Torre, y con los cóncanos por la Molina, río Casaño, canal de Trea, Caín y picos de Europa; así como al sur y este tenían a los cántabros vadinienses desde Peñaprieta a Toñanes y el mar. Escrita está y bien conocida es la última historia de Cantabria 4, que en parte alcanza por lo dicho a Cabrales, hasta la desaparición de aquel aguerrido y valiente pueblo en lucha sin igual con los romanos. De esta épica contienda y del paso de las huestes del pueblo rey para dominar a astures y cántabros, queda en Cabrales como vestigio la calzada que desde Arenas sube difícilmente por Caoro, sigue a Sotres y, de allí, a los campos de Áliva, desde cuyo punto bifurca para tierras leonesas de Valdeón o Liébana en la Montaña.

No son fáciles de recibir fantásticos asertos de Sota 5 para considerar la historia de Cantabria y sus duques; y es más aceptable la consideración de que gentes de esta región asturiana marcharon por los montes al llamamiento del famoso caudillo de Covadonga. Organizada la monarquía, es muy probable que la escasa población cabraliega viviese en relaciones y siguiera la suerte de sus vecinos del territorio de Aguilar o de Llanes y de Cangas; y quizás, por esto, se confundieron con sus representantes de 1115 en la asamblea ovetense para mejor organizar y pacificar la revuelta tierra asturiana.

El municipio propiamente tal no resulta formado o, al menos citado el de Cabrales, en las hermandades del siglo XIII; pero en el último tercio del XIV aparece como otros de la provincia en la hermandad suscitada por los Valdés y jurada en Oviedo en 1367, a favor del rey don Pedro, cuando entre los nobles y leales conjurados aparece Alfonso Ruiz, representante de Cabrales.

Después, la nota más saliente del pasado de este concejo fue su significación minera en el siglo XVI, que no prosperó; mas en los presentes días renace con grandes esperanzas. Su apartamiento del centro, la falta absoluta de comunicaciones por altos desfiladeros con espantables abismos, fueron dificultades insuperables hace cuatro siglos; hoy no sucederá lo mismo.

Desde 1575 a 1578 obtuvo reales cédulas un Pedro Bueno de Escandón, vecino de Valladolid 6, para beneficiar minas de plata, cobre y plomo; "de piedra azul muy fina para pintores que halló labrando las dichas"; y más que había descubierto en los montes de Alevia; pero en 1577 dispuso su majestad que las justicias pudieran beneficiar y catar a toda costa de cualquier pena de Cámara dos minas que había descubierto el Pedro Bueno, la una de azul fino en Hortiguero y la otra de plomo en Asiego. De 1582 es otra Real carta a favor del mismo Bueno para que las justicias le dejasen beneficiar

"ciertas minas que tenia descubiertas, algunas de ellas arriba de la venta del Sol y otras en medio de Inguanzo, en Cabrales; otra de azogue arriba de este pueblo en Camino-Rabieso; otra de plata en Hogarbueno; otra en Pielagenero de oro y cobre, junto al monte del Oro y más en Cabrales; otra de azogue en Peñarrubia y más en Tresviso".

En 1587 un fray Agustín Montero tuvo regia autorización a nombre del monasterio del Carmen de Valladolid para beneficiar una mina "de metal campanil y cobre" en Cabrales; y al año siguiente se dispuso nueva autorización a favor de dicho carmelita; pero determinando "que se nombrase una persona que se hallare presente a la fundición de los metales y enviase relación y dinero de cuatro en cuatro meses". Y de este año de 1588 es otra real cédula para que las justicias dejasen beneficiar a Francisco Lamberti

"ciertas minas de cobre, plata y plomo en Cabrales, las cuales dijo estaban: la una encima de la laguna de las Huertas en Pandiello; otra en el lugar donde decían canal de Cuadrado, debajo del canal de las Lucías, término de Poo; otra en el Bello de Inguanzo encima del río, al mediodía; otra en el valle de Trastalledo, término de Arenas y otra en la parte de abajo del río Vélez; y otra en la Selva de Poo, todas como no fuesen de las que beneficiaba en dichos términos fray Agustín Montero" 7.

Apenas quedan vestigios de estas labores o fueron borradas por trabajos de compañías extranjeras a fines del pasado y a comienzos del siglo que concluye,

No tuvo Cabrales fuero ni privilegio de su organización municipal; pero ya era esta importante y vigorosa en el siglo XVII, cuando por valioso anticipo a la apurada corona obtuvo de la austriaca reina gobernadora y de su hijo el infeliz Carlos II real provisión de 1670, declarando exentos de alcabalas, cientos y toda clase de derechos cuanto sus vecinos vendiesen o comerciaren dentro del concejo, como también las ventas y enajenaciones fuera del mismo; privilegio que confirmaron los reyes sucesores hasta Carlos IV en 1792.

En la guerra de la Independencia contra Francia, diferentes veces las tropas invasoras hicieron excursiones y pasaron columnas o destacamentos por Cabrales desde 1809, no sin sufrir inesperados ataques y rudo castigo desde aquellas altas montañas y encrucijadas. En la loma del Toro, sobre Arenas, está la profunda sima llamada cueva de los Huesos por los de muchos franceses allí sacrificados 8. Desde picachos y veredas vigilaban los pastores y avisaban todo movimiento de gente enemiga; los guerrilleros Balmori, Noriega y el fraile de Valdediós recibían incesantes noticias y recursos de los pueblos para mejor caer sobre las tropas de Bonaparte; el benemérito gobernador de Llanes, Posada de Castillo, tuvo en Cabrales amparo y auxilio para ataques semejantes; el benemérito Ballesteros y sus batallones obtuvieron cooperación incesante de la gente cabraliega antes y después de sus triunfos en Colombres; las fuerzas del coronel Galdiano cubrieron a Arenas y puertos próximos; Porlier, desembarcado en Cuevas de Mar, junto a Nueva, alcanzó refuerzos y cooperación valiosa en su atrevida marcha para León por la vía romana; un hijo del concejo, el general Bárcena, fue terror de los franceses al frente de un ejército asturiano; y su hijo, después también general, realizó con más niños y jóvenes una temeraria hazaña en octubre de 1810, arrojando peñascos y causando grandes bajas a un destacamento francés en la garganta que abre el río Casaño en las Estazadas y sobre la cual cae casi a plomo la peña de la Cantina.' También no debe omitirse el nombre del coronel gobernador militar de Cabrales don José María de Mier y Mestas que, muy conocedor y respetado en el país, prestó en él grandes servicios y en la junta soberana municipal.

Cabrales era concejo realengo de gran significación en las libertades provinciales, demostradas en la Junta General del Principado cuando, a fines del siglo XVI y principios de XVII, expulsó de su seno la representación e influencia abusivas de las casas de Quirós y Miranda. Tenía el asiento número 29 de esta asamblea, y sus oficios de justicia —jueces 1.º y 2.º, 8 regidores, síndicos, diputados, alcalde de la hermandad— eran todos del estado noble, y había otros oficiales menores. Aquellos eran nombrados anualmente por los vecinos, divididos en 4 distritos o cuartos, y cada uno hacía las elecciones en el año que le correspondía por alternativa. En relación moderna que vimos, se dice que no tenía regimientos perpetuos, cuando nos consta que la familia de González de Buerdo, de Arenas, alcanzó regimiento perpetuo por compra a Felipe IV y, a fines del siglo XVI, ya la noble familia de Bárcena tenía, también a perpetuidad, el cargo principal o de alférez mayor del concejo.

Las últimas ordenanzas, de carácter antiguo, son de 1774.

Berodia y el general Barcena en la guerra de la Independencia

Los franceses pretendían subir al palacio de Berodia para apoderarse y tener rehenes a la digna esposa del valiente general Bárcena y sus hijos, don Pedro, a quien nos referimos en el texto, y don Ramón, despues coronel del ejército, muerto honrosamente en Barcelona en 1843. La señora de Bárcena, sus deudos y pocos servidores se ocultaron en muy escondida cueva, tras de un picacho, y durante los años de la gloriosa guerra vivieron en continua inquietud, pasando grandes trabajos y privaciones. Y ya que hacemos mencion de esta distinguida familia, no podemos pasar en silencio los nombres de otros patriotas labradores de Cabrales, que tuvieron muerte gloriosa en el ejército nacional, como Fernando Alonso, de Inguanzo, Ignacio y Miguel Rojo Prieto, y Toribio de Liébana, éstos muertos gloriosamente en San Marcial. Formaban parte de aquel ejército a quienes pudo honrar el general Wellington en aquella entusiástica arenga que nos recuerda el señor Saro Rojas en sus citadas Pequeñas jornadas:

"Guerreros del mundo civilizado: aprendez a serlo de los individuos del 4.º ejército español, que tengo la dicha de mandar. Cada soldado de él merece con más justo motivo que yo el bastón que empuño; el terror, la arrogancia, la serenidad y la muerte misma, de todo dispone a su arbitrio..."

III - NOTICIAS VARIAS DE LOCALIDADES

Entrando por Onís a tierra de Cabrales 9 nada de particular ofrece su pobre iglesia de San Pedro de Prado, restaurada en 1832.

Más arriba está el alegre pueblo de Puertas, con ruinas de antigua torre y dos cuevas o grutas, una de los Canes, con rica fuente, y otra de la Mora, con novelesca leyenda; y era de este pueblo don Miguel Borbolla, el patriota constitucional de 1812 y 1820.

Al opuesto lado de la carretera que, gracias a diligencias del general Bárcena y del ministro Ruiz Gómez, reemplaza la antigua temerosa senda o camino de herradura abierto a pico en la cresta de la peña, está la Molina, donde se produce variedad muy solicitada del queso de Cabrales. Bajando las Estazadas y subiendo a la Concha, se llega al pueblo de Berodia con el solariego palacio y torre de los Bárcenas con su escudo del antiguo solar de Inguanzo, repetido en privilegiada capilla de la iglesia parroquial, antes del patronato del convento de Celorio de Llanes, y en 1852 renovada por gestiones del general Bárcena y de don José Parres. Tras empinada collada, está Inguanzo con iglesia filial de la anterior. El templo, de construcción elegante, fue recientemente restaurado; y dos inscripciones a la entrada indican la generosidad de los bienhechores. Dice una: A onra y gloria de Dios Nuestro Señor costeó esta obra don Pedro Alonso Díaz, caballero dc la orden de Calatrava en 1780; y sus armas están en el interior en la honorífica capilla de San Pedro. Se lee en la otra: Reedificóse año de 1873 a expensas de don Vicente Alonso. También en inscripción tiene la casa destinada a enseñanza primaria su historia: Año de 1870. Escuelas públicas de Inguanzo fundadas por don Juan de Alonso Huerdo, natural de este pueblo. Este benefactor, rico dueño de la hacienda de Calderón, en México, fue secuestrado en 1869, falleciendo a consecuencia de tal vandalismo; pero no sin favorecer en última voluntad a su pueblo natal, levantando las escuelas con capital y renta, lo que realizaron sus herederos, en particular don Vicente Alonso Simón, que con celo y generosidad dispuso un establecimiento modelo conforme al benéfico pensamiento del finado. En Inguanzo están los solares y timbres heráldicos de los Alonso, después titulados de los Pérez, y antes, en la Corralada, el de los Inguanzos.

Tomando a la carretera y ascendiendo a Asiego son de considerar en el presbiterio de la iglesia las pinturas murales representando a los evangelistas, en el techo; la cena, en el lienzo del evangelio; y parte de la pasión, en el de la epístola. Allí se lee este epígrafe: Esta iglesia icieron los nobles y... vecinos de Asiego a su costa, siendo cura Juan de Inguanzo, año 1620. En la aldea tiene interesante y viejo escudo tallado en la puerta de vivienda señorial, que hoy pertenece a la casa de Bárcena 10.

De Asiego se baja a Carreña, la capital. En su amplia iglesia poseen honorífica capilla y panteón con entrada independiente los de la casa de Bárcena, cerca de su heráldico palacio. A la entrada del muy venerado santuario de la virgen de la Salud se lee: Esta capilla se hizo a expensas de don Francisco Bueno, año de 1845; y sobre la puerta de la casa de la escuela: Escuela que fundó don Antonio de Noriega, natural de este pueblo, año de 1778.

En la falda del Cuera se encuentra Arangas con la antigua capilla de Collado-Huerdo y una próxima casa ostenta las armas de los Mier y Cosío. Debajo se asienta Arenas, trasladada desde el hoy despoblado de Muniama, con hermosa iglesia y estas inscripciones históricas. En la bóveda central: D.O.M. Fabricáronse estas tres bóvedas con limosna que dio don Toribio Díaz Moradiellas, año de 1786; y en el altar mayor se indica "que se hizó y doró con limosna de don Juan de Mestas Cosío en 1749 sobre la madera que dieron los vecinos". También se conmemora el beneficio de la enseñanza con inscripción en el ingreso de la Escuela de primeras letras fundada por don Juan Gutiérrez de Bulnes y don Juan Bernardo Díaz Porrero, reedificada con limosna, que dio al pueblo don Francisco Díaz Mestas, año de 1837 11. Entre las casas solariegas de Arenas descuella en San Juan el timbrado palacio y torre de los Mestas, enlazados con los Mier, a los que se refiere antigua trova popular.

Son varias las casas armeras del alegre y bien situado pueblo de Poo, con iglesia del patronato de conde de la Vega del Sella y otros. Es elegante y bella la portada del histórico palacio de los Pérez de Bulnes, que pasó a los Inguanzo, de Llanes, enlazados con los Estrada Nora, de Oviedo, hoy sus propietarios. En Poo está el solar de los Cabrales con su escudo extendido al concejo "de una cruz sobre un árbol, dos cabras arrimadas a éste y un oso que las está asestando", todo en campo verde.

Indicada queda cuán difícil es la subida a los Puertos, que así se llaman los pueblos situados en alturas casi siempre nevadas. En Tielve (774 metros sobre el nivel del mar) leímos al entrar en la escuela de San Cristóbal este letrero. Ave María Purísima. Esta obra pía la fundó don Pedro Gonz. de la Llende en onor de la Purísima Concepción, año de 1798; y hay en el interior una cuadro de la Purísima Concepción con el retrato del fundador rodeado de niños, estimable pintura sevillana de 1797; y de esta familia de la Llende hubo otros favorecedores de la iglesia con ricas alhajas de oro, plata y pedrería, como fueron don Lorenzo en 1719 y don Miguel en 1744. Sigue la ascensión a Sotres (1.070 metros sobre el nivel del mar) y en su iglesia, de patronato de los Nevares-Omaña, se conservan un díptico y una cruz de metal a forja, que no carecen de mérito 12. Por la collada de Pandébano se pasa a Bulnes (765 metros sobre el nivel del mar) entre las gigantescas peñas; y parece que todavía defienden sus casas los restos del viejísimo castillo roquero, probable construcción de romanos, restaurada monarquía asturiana; al sur levántase soberbio el escarpadísimo pico llamado Naranjo de Bulnes (2.516 metros sobre el nivel del mar). Bajando el Cares está el casi inaccesible puerto de Camarmeña, cuyas viviendas parecen colgadas o adosadas a las rocas; y en su pobre iglesia se enseña viejo misal y, hecho a pura forja, primitiva campana perteneciente a San Julián de Culiembro, remota parroquial en aquel rincón, tan estrechado por las montañas que no recibe el sol en invierno y poco en verano, como por una rendija. Se cuenta tradicionalmente que allí se amparó y fue sepultado un obispo fugitivo cuando la irrupción agarena.

IV - CASAS E HIJOS ILUSTRES

Fueron hijos ilustres de Cabrales, dignos de recordación:

Pedro Suárez Guerra, misionero saeteado por los indios en los primeros tiempos del descubrimiento de América.

El venerable franciscano José Gómez de Mestas, muerto en opinión de santo en Puebla de los Ángeles en 1627.

Doctor Juan Alonso Asiego y Ribera, a quien después del arzobispo Valdés, debe Asturias la fundación de la Universidad de Oviedo. Fue natural de la Ría, en Cabrales (de donde era su padre Pedro Sánchez Asiego), según unos, o de Oviedo, según otros, en la mitad del siglo XVI. Se preparó en Oviedo, estudió en Salamanca, fue cura en Navarra y Mondoñedo y marchó a Roma, donde el papa le nombró en 1596 canónigo ovetense, capellán perpetuo de don Gutierre, y dos años mas tarde deán. En comisiones del Principado, ciudad y cabildo hizo repetidos viajes desde 1602 a Madrid y Valladolid acosando a los testamentarios del arzobispo Valdés Salas con memoriales y dictámenes para el establecimiento de la universidad, consumiendo en ello su hacienda además de adquirir crecidas deudas, hasta que por su energía y constancia se logró la creación de los Estudios. Fue tercer rector en 1606, falleciendo tan sabio y virtuoso asturiano en 1615 13.

Don Ramón de Posada, de Berodia. Estudió en Valladolid y Oviedo, fue muy joven oidor de Guatemala, alcalde del crimen de Lima y fiscal y ministro en la Audiencia de Nueva España en 1780.

Don Pedro de Alonso Díaz, ya citado como bienhechor de su patria, Inguanzo, administrador general de cruzada en México, gran patriota, que donó un navío de guerra completo y equipado al rey, y éste le distinguió en 1792 con título de Castilla de marqués de Santa Cruz de Inguanzo.

Reverendísimo don Francisco Mier y Campillo, de Arenas, obispo de Almería, último inquisidor, fue protector decidido de sus paisanos.

Don Pedro de la Bárcena y Valdivieso, nació en 1768. A últimos del siglo pasado hizo la campaña contra la república francesa en el ejército de Navarra; en la de la Independencia fue inolvidable coronel, brigadier y mariscal de campo del ejército asturiano desde 1808 a 1811; herido en Geva y en Puelo, encontrándose en muchos combates, incluso las batallas de Vitoria y la de Tolosa de Francia; ascendió a teniente general en 1816, siendo después inspector general en 1821 y ministro de la Guerra en 1823.

Su hijo don Pedro Alejandro de la Bárcena y Ponte hizo las primeras armas siendo niño al lado del padre; sirvió y mandó el provincial de Oviedo, fue Brigadier de la Guardia Civil y, promovido a mariscal de campo, tuvo varios gobiernos militares y la capitanía general de las Islas Canarias. En la primera guerra civil demostró su bizarría en diferentes ocasiones, siendo herido, prisionero, y el primero que penetró en las trincheras de Guardamino con la bandera de su regimiento en la mano. En 1837 fue diputado a Cortes por Asturias y, poco antes de morir, en 1873, desempeñó la modesta alcaldía de Peñamellera, dejando gratísima memoria en este concejo y en Cabrales.

Y apartándonos de los triunfos de Marte, creemos que será grato remate del presente breve trabajo el homenaje debido a un varón virtuoso, humilde y sapientísimo. Fue el doctor don Manuel Prieto y Mestas, hijo de pobres labradores de Berodia en 1793. Prendado de su inteligencia, el párroco le recomendó a los monjes de Celorio, donde Prieto estudió latinidad y filosofía con extraordinaria lucidez; en la Universidad de Oviedo completó la filosofía y cursó teología, brillando en sus academias y sustituyendo cátedras mientras completaba otros estudios, particularmente el de lenguas clásicas y orientales en el colegio de San Vicente. Después de recibir los grades académicos, el cardenal Inguanzo le llamó a su lado en 1824 con cargos de confianza; y el modesto cabraliego fue en Toledo catedrático de teología, rector del colegio de Santa María, y racionero en 1828. Nuestro paisano compartía el tiempo en prácticas religiosas y en estudios filológicos de latín, griego, hebreo, árabe, etcétera, pudiendo decirse de él que era consumado políglota. Cuando los sabios alemanes hicieron especial edición de la Historia Natural de Plinio, confrontándola con la francesa de 1587 y un manuscrito del siglo XIII de la iglesia toledana, éste difícil trabajo fue encomendado al racionero Prieto con su compañero el señor Ruiz, recibiendo misiva laudatoria de gracias del rey de Sajonia y de la Universidad de Dresde porque se negaron a recibir recompensa alguna por su muy penoso cometido. En reñida oposición a la canongía de penitenciario de Oviedo, Prieto obtuvo diez votos, le faltaron tres para obtener la prebenda... y fueron aquellos ejercicios muy discutidos entonces y después. Consumido por estudio incesante y obras de caridad en que agotó más que sus recursos, se apagó la vida de este sabio modesto y candoroso en 1839. Dejó manuscritos y comenzados trabajos muy notables y una muy rica escogida biblioteca con preciados ejemplares, avalorados por notas y apostillas del profundo saber que atesoró este malogrado hijo de Cabrales.




1. Véase Madoz, Diccionario geográflco, estadístico e histórico; artículo "Cabrales".
2. Estos montes públicos figuran en el catálogo de los exceptuados por razones de utilidad pública formado en cumplimiento de la Ley y Real Decreto de 1890.
3. Ptolomeo dice que es territorio de los Lugones.
4. Cantabria por don Aureliano Fernández Guerra (Madrid, 1878).
5. Crónica de los príncipes de Asturias y Cantabria, etc., Madrid, 1681.
6. For sus apellidos parece natural de Cabrales.
7. Véase Registro y relación general de minas de la corona de Castilla (Madrid, 1832), por el erudito académico don Tomás González. Además de las minas del texto hay noticia de reales cédulas referentes a otras situaciones mineras; en 1625 de oro, plata, plomo y hierro, de Cabrales y en particular en el lugar de Asiego; de plomo y oro en Hortiguero, y otros lugares; en 1640 a favor del capitán don Agustín Hurtado de Mendoza para beneficiar una mina de plata, cobre y plomo en Poo.
8. Pequeñas Jornadas; artículos en El Oriente de Asturias por don José Saro Rojas.
9. Completando nuestros estudios y expedicion por Cabrales, recibimos noticias de los señores Alonso (don J.), y Niembro (don M.); pero muy especialmente nos favoreció con notas y apuntes diversos nuestro hermano don César Canella Secades, antiguo periodista ovetense, magistrado de la Audiencia Territorial de Puerto Rico, ex diputado provincial por Llanes-Cabrales y actualmente avecindado en Berodia.
10. Es cuartelado: 1.º sol; 2.º luna; 3.º castillo, y 4.º un oso encaramado al tronco de un árbol.
11. Preside la escuela, fundada en 1792, una pintura sevillana de la Purísima Concepción firmada por don José Alanis, y fue donada por señores de muchos apellidos, don Pablo Alonso de Bulnes, Prieto del Campillo y doña María Margarita de Fuentes, Londeño, Calero, Boorque, Díaz de Mendoza, Sotomayor, Orellana y Guzmán.
12. «Son tres» por los fundadores del pueblo; así explican en Sotres la etimología de este nombre.
13. El excelentísimo y reverendísimo señor don José María de Cos, actual arzobispo de Madrid-Alcalá, antes inolvidable magistral de la S.I.C.B. de Oviedo y tan conocedor de su archivo, nos facilitó en 1872 muchas e interesantes noticias biográficas del benemérito deán Asiego, personalidad oscurecida y casi olvidada, con las que pudimos escribir extensa biografía del rector don Juan Alonso en nuestra Historia de la Universidad de Oviedo, etc. (Oviedo, 1873).
En el ingreso de la escuela se colocó en 1861 lápida conmemorativa del fundador inquisidor Valdés, del promovedor el ilustre cabraliego, del sapientísimo catedrático Feijóo y del insigne restaurador Campomanes. Dice del deán:
JOANNI DE ASIEGO
LANGUENTIS JAM DIU INSTITUTI STRENUO PATRONO